Calculadora FIRE

Calcula el capital necesario para tu independencia financiera con la regla del 25x (retiro anual del 4 %), a partir de tu ahorro actual, tu aportación mensual y una rentabilidad esperada.

Hipótesis habitual: 5-7 % anual para una cartera diversificada de acciones, antes de inflación. Ajústala a tus productos.

Capital necesario (regla del 25×)
750.000 €

30.000 € × 25, es decir una tasa de retirada del 4 % anual.

Tiempo estimado para alcanzarlo
22 años y 8 meses

Incluye 272.000 € de aportaciones y unos 429.514 € de rendimientos acumulados.

Esta simulación se basa en hipótesis de rentabilidad y no constituye asesoramiento de inversión. Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras; los importes se expresan en moneda corriente, sin inflación ni fiscalidad.

Acerca de esta herramienta

El movimiento FIRE, en pocas palabras

FIRE es el acrónimo de Financial Independence, Retire Early: independencia financiera, jubilación anticipada. La idea es sencilla de enunciar y exigente de llevar a la práctica. En lugar de depender de un salario hasta la edad legal de jubilación, se construye un patrimonio financiero lo bastante grande como para que los ingresos que genera —intereses, dividendos, plusvalías— cubran de forma duradera los gastos habituales. El día en que esto ocurre, trabajar pasa a ser una elección y no una obligación. Algunas personas dejan de trabajar por completo; otras reducen su jornada, cambian a un empleo peor pagado pero más satisfactorio, o alternan periodos de actividad y de descanso.

El movimiento se desarrolló en Estados Unidos durante la década de 2010, apoyado en dos pilares: una tasa de ahorro elevada, muy por encima de lo habitual, e inversiones diversificadas a largo plazo, típicamente fondos indexados de renta variable. En España, la lógica se traslada a los vehículos disponibles: fondos indexados en cuenta de valores, Plan de Pensiones (con ventaja fiscal inmediata pero rescate restringido) y cuenta remunerada para el colchón de liquidez. La calculadora anterior no distingue deliberadamente entre productos: trabaja con un capital total y una rentabilidad global, para mantenerse simple y comparable entre distintos ahorradores.

La regla del 25x y la tasa de retiro del 4 %

La regla del 25x es el núcleo del cálculo. Establece que el capital necesario para la independencia financiera equivale a veinticinco veces el gasto anual. Veinticinco es simplemente el inverso del 4 %: retirar cada año el 4 % de una cartera equivale a consumir 1/25 de su valor inicial. Si gastas 30.000 € al año, el objetivo es 750.000 €.

¿De dónde viene esta cifra del 4 %? De estudios académicos estadounidenses publicados en los años noventa, el más conocido de los cuales es el llamado «estudio Trinity» —Cooley, Hubbard y Walz, profesores de finanzas de la Trinity University en San Antonio, publicado en el AAII Journal en 1998—. El estudio comprobó, con datos históricos del mercado bursátil y de bonos estadounidense desde 1926, con qué frecuencia una cartera diversificada sobrevivía a series de retiros anuales de distintos porcentajes durante 15, 20, 25 y 30 años. Una tasa de retiro real (ajustada a la inflación) del 4 % con una cartera de 50-75 % en renta variable mostró una tasa de éxito histórica muy alta en periodos de treinta años, pero es un resultado estadístico sobre datos pasados de EE. UU., no una garantía: es una hipótesis de trabajo, no una ley.

Cómo funciona la calculadora

El cálculo se hace en dos pasos. Primero el objetivo: gasto anual × 25. Después la trayectoria: el simulador parte de tu ahorro ya constituido, añade tu aportación al final de cada mes y aplica una rentabilidad mensual equivalente a la rentabilidad anual introducida. Avanza mes a mes hasta que el capital alcanza el objetivo, y muestra la duración correspondiente y la curva de progresión. El gráfico muestra el patrón característico del ahorro a largo plazo: una pendiente casi lineal los primeros años, cuando dominan las aportaciones, y después una aceleración a medida que el interés compuesto toma el relevo.

Los importes se expresan en euros corrientes: ni la inflación, ni la fiscalidad de los retiros, ni las comisiones de gestión están modeladas. Es una simplificación deliberada que mantiene los resultados comparables entre escenarios. En la práctica, usar una rentabilidad «neta de inflación» —por ejemplo un 4-5 % en lugar de un 7 % nominal— da una lectura más prudente en poder adquisitivo.

Ejemplo numérico

Marta gasta 30.000 € al año, ya tiene 50.000 € invertidos, ahorra 1.000 € al mes y asume una rentabilidad del 6 % anual.

  • Capital objetivo: 30.000 × 25 = 750.000 €
  • Duración estimada: unos 22 años y 8 meses
  • Total aportado en ese periodo: unos 272.000 €, el resto proviene de la rentabilidad acumulada

La palanca más potente aparece de inmediato al modificar los parámetros. Al subir el ahorro mensual a 1.500 €, la duración baja de dieciocho años. Al reducir el gasto anual a 25.000 €, el objetivo baja a 625.000 € y el plazo se acorta todavía más. Reducir el gasto actúa dos veces: aumenta el ahorro disponible y reduce el capital a alcanzar. Por eso la tasa de ahorro, más que el ingreso, es la variable decisiva en un cálculo FIRE.

Los límites que conviene conocer

La regla del 4 % se basa en series históricas de mercados, principalmente estadounidenses, sobre horizontes de treinta años. Conviene matizarla en tres puntos. Primero, una jubilación muy anticipada implica un horizonte de retiro muy superior a treinta años, lo que hace el 4 % menos cómodo; muchos expertos optan entonces por el 3-3,5 %. Segundo, la secuencia de rentabilidades importa tanto como su media: una caída fuerte de los mercados en los primeros años de retiro deteriora de forma duradera una cartera de la que se está retirando dinero. Tercero, la fiscalidad, las comisiones y la inflación reducen la rentabilidad realmente percibida y varían según el vehículo: el rescate de un Plan de Pensiones tributa como rendimiento del trabajo, mientras que un fondo indexado en cuenta de valores tributa como ganancia patrimonial.

A esto se suman los imprevistos de la vida: un gasto de salud, un cambio familiar, una mudanza pueden modificar de forma duradera el nivel de gasto anual sobre el que se basa todo el cálculo. Considera la cifra obtenida como un orden de magnitud que conviene revisar periódicamente, no como un objetivo fijo.

Lean FIRE, Fat FIRE, Coast FIRE

Se han popularizado varias variantes. El Lean FIRE busca la independencia con un nivel de vida deliberadamente austero: objetivo más bajo, alcanzado antes, pero con menos margen ante imprevistos. El Fat FIRE, al contrario, asume un nivel de gasto confortable, lo que aleja el objetivo pero ofrece más seguridad. El Coast FIRE describe una situación intermedia: el capital ya acumulado bastará, solo con el interés compuesto y sin nuevas aportaciones, para alcanzar el objetivo a la edad de jubilación habitual; queda por financiar el gasto corriente, pero el esfuerzo de ahorro puede detenerse. El Barista FIRE, por último, combina cubrir parte del gasto con un trabajo a tiempo parcial mientras el capital financia el resto.

Aviso

Esta simulación se basa en hipótesis de rentabilidad y no constituye asesoramiento de inversión. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, y ninguna tasa de retiro garantiza que un capital no vaya a agotarse.

Preguntas frecuentes

¿Tiene en cuenta la regla del 4 % los impuestos sobre los retiros?
No, la calculadora trabaja con cifras brutas, antes de impuestos. La fiscalidad real depende mucho del vehículo: el rescate de un Plan de Pensiones tributa como rendimiento del trabajo en el IRPF, mientras que vender participaciones de un fondo indexado en cuenta de valores tributa como ganancia patrimonial, con tipos generalmente más bajos. Muchos seguidores de FIRE combinan ambos vehículos para gestionar su tramo fiscal en la jubilación anticipada.
¿Debo incluir la pensión pública en mi objetivo FIRE?
La mayoría de planificadores FIRE la excluyen deliberadamente, dimensionando su cartera para ser autosuficiente sin ninguna prestación pública, ya que la pensión de jubilación llega décadas después para quien se retira joven. La pensión pública media en España ronda los 1.400 € mensuales; una vez alcanzada la edad de jubilación (65 años y 8 meses en 2026, según años cotizados), pasa a ser un ingreso adicional que puede reducir lo que retiras de tu propia cartera.
¿Qué diferencia hay entre el estudio Trinity y el estudio de Bengen?
William Bengen publicó la idea original en 1994, probando una cartera 50/50 en acciones y bonos con datos históricos desde 1926 y encontrando que una tasa de retiro del 4,15 % aproximadamente («SAFEMAX») sobrevivía a todos los periodos de treinta años. El estudio Trinity de 1998, de Cooley, Hubbard y Walz, amplió el análisis a varias combinaciones de acciones y bonos y expresó los resultados como porcentajes de éxito, que es como se suele citar hoy la popular «regla del 4 %».
¿Qué tasa de ahorro necesito realmente para alcanzar la independencia financiera rápido?
La relación es muy pronunciada: asumiendo una rentabilidad real del 5 % y un retiro del 4 %, ahorrar el 50 % de tus ingresos netos te lleva a la independencia financiera en unos 17 años, mientras que el 65 % lo reduce a unos 10-11 años. El gasto, más que el ingreso, es lo decisivo: cada euro que no gastas aumenta tu tasa de ahorro y reduce el objetivo del 25x al mismo tiempo.
¿Sigue funcionando la regla del 4 % en una década de rentabilidades más bajas?
Es un tema debatido. El riesgo de secuencia de rentabilidades implica que unos pocos años malos justo al empezar a retirar dinero pueden pesar más que la media a largo plazo, por lo que algunos asesores recomiendan una tasa inicial más baja (3-3,5 %) o un enfoque flexible que ajuste el retiro anual según la evolución de la cartera en lugar de mantener un porcentaje fijo.