Conversor de peso

Convierte kilogramos, libras, stones y onzas. 1 libra = 0,4536 kg; 1 stone = 14 libras = 6,35 kg. Útil para recetas, equipaje y gimnasio.

kg

lbs

st

Acerca de esta herramienta

Por qué usar esta herramienta

Aunque España utiliza oficialmente el sistema métrico decimal desde 1849 (adoptado por Real Decreto), el conversor de peso es útil para seguir recetas anglosajonas, entender datos deportivos americanos, hacer envíos internacionales o interpretar registros médicos extranjeros (peso de recién nacidos en libras y onzas). El kilogramo del SI fue redefinido en 2019 en función de la constante de Planck (CGPM), y el Centro Español de Metrología es la autoridad nacional.

Cómo funciona el cálculo

1 libra (lb) = 0,453 592 37 kg exactamente (Acuerdo Internacional de 1959). 1 kg = 2,204 62 lb. 1 onza (oz) = 28,349 5 g. 16 oz = 1 lb. El stone británico = 14 lb = 6,350 kg (poco usado en España). La onza troy (31,103 g), utilizada para metales preciosos, es distinta de la onza avoirdupois — importante al comprar oro de inversión.

Ejemplo concreto

Una receta estadounidense de pan pide 2 lb de harina = 907 g. Un bebé nacido con 7 lb 5 oz pesa unos 3,32 kg. Un adulto de 165 lb pesa 74,8 kg. Una barra olímpica americana de 45 lb corresponde a 20,4 kg; las barras del CSD y federaciones IWF pesan exactamente 20 kg.

Consejos prácticos

En cocina : 1 lb ≈ 450 g, 1 oz ≈ 28 g. Compra una báscula digital con conmutador kg/lb (unos 15 € en cualquier tienda). Para el peso corporal, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) recomienda el kilogramo; solicita a tu centro de salud del SNS que registre siempre en kg. En gimnasios, los discos suelen ser métricos (20, 15, 10, 5, 2,5, 1,25 kg). Para envíos internacionales con Correos o UPS, comprueba si la tarifa es en kg o en lb — un paquete facturado como "5 lb" pesa solo 2,27 kg. Al invertir en oro (SEPBLAC exige identificación), siempre en onzas troy.

Aviso

Las conversiones utilizan las definiciones oficiales del SI y del sistema imperial (1959). Para metales preciosos usa siempre la onza troy — la diferencia del 10 % puede suponer cientos de euros. Esta herramienta es de referencia general y no sustituye a una balanza homologada por el Centro Español de Metrología para uso comercial o clínico.