Retour à la catégorie
Finance

Calculadora de interés compuesto

Calcula cuánto crecerá tu ahorro: capital inicial, aportaciones periódicas, tipo anual y frecuencia de capitalización.

Capital final
125.510 €
Total aportado
58.000 €
Intereses generados
67.510 €

Convención: aportaciones realizadas a final de cada periodo, tipo anual dividido entre la frecuencia de capitalización.

À propos de cet outil

Para qué sirve esta calculadora

El interés compuesto es el mecanismo por el que los intereses ya generados pasan a generar, a su vez, nuevos intereses. El capital deja de crecer en línea recta y empieza a crecer en curva, porque cada periodo arranca desde una base mayor que el anterior. Esta calculadora hace visible ese efecto: introduces un capital inicial, una aportación periódica, un tipo de interés anual, un plazo en años y la frecuencia de capitalización, y obtienes el capital final, el total aportado de tu bolsillo y los intereses generados por el propio dinero.

Está pensada para decisiones de ahorro reales. Si haces aportaciones periódicas a un fondo indexado o a un plan de pensiones, la simulación muestra en qué se convierten 200 € al mes a lo largo de veinte o treinta años. Si estás ahorrando para la entrada de una vivienda, te dice cuánto tiempo necesitas para alcanzar la cifra objetivo. Si comparas un depósito a plazo con una cuenta remunerada, permite ver si medio punto de diferencia justifica mover el dinero. Y también funciona a la inversa: aplicada al saldo aplazado de una tarjeta revolving, con TAE del 20 % o más, enseña con crudeza a qué velocidad crece una deuda que no se amortiza.

El método de cálculo

Sin aportaciones, la fórmula es VF = C × (1 + r/n)nt, donde C es el capital inicial, r el tipo anual en decimal, n el número de capitalizaciones al año y t los años. El interés simple, en cambio, se calcula siempre sobre el capital inicial y crece de forma lineal. A cinco años la diferencia es pequeña; a treinta años es determinante.

Cuando hay aportaciones periódicas se suma el término de renta: VF = C × (1 + i)N + A × [((1 + i)N − 1) / i], siendo i el tipo del periodo, N el número de periodos y A la aportación. Esta calculadora supone aportaciones a final de periodo, que es la convención más prudente y la que refleja mejor una transferencia programada. La frecuencia importa: un tipo nominal del 6 % capitalizado mensualmente equivale a una TAE del 6,17 %. Por eso conviene comparar productos siempre por TAE y nunca por el tipo nominal.

Un ejemplo con cifras

Supongamos 10.000 € iniciales, aportaciones de 200 € al mes durante 25 años y un rendimiento anual del 6 % con capitalización mensual. El tipo mensual es del 0,5 % y hay 300 periodos. Los 10.000 € iniciales se convierten en unos 44.600 €. Las aportaciones suman aproximadamente 138.600 €. El capital final ronda los 183.200 €, frente a 70.000 € aportados realmente —10.000 € iniciales más 60.000 € de aportaciones—, lo que deja unos 113.200 € de intereses. Es decir, más del 60 % del resultado final lo ha generado el propio capital.

Si el mismo plan se acorta a 15 años, el capital final baja a unos 82.700 €, aunque solo se han dejado de aportar 24.000 €. Los últimos años pesan mucho más que los primeros porque capitalizan sobre el saldo más alto de todo el periodo. De ahí la conclusión práctica: empezar pronto suele ser más determinante que aportar mucho.

Cómo usarla bien

Elige un tipo realista según el producto. Una cuenta remunerada o un depósito seguirán los tipos del BCE y difícilmente sostendrán rentabilidades de dos dígitos; una cartera diversificada de renta variable ha rendido históricamente en torno al 7 % anual nominal a largo plazo, con caídas fuertes por el camino. Proyecta siempre un escenario prudente además del optimista.

Descuenta las comisiones del tipo antes de introducirlo. Un 1 % anual de gastos totales sobre una rentabilidad bruta del 7 % significa teclear 6 %, y a treinta años esa diferencia se lleva una parte muy considerable del capital final. Ten en cuenta también la inflación: un 5 % nominal con un 3 % de inflación es solo un 2 % real. Y usa la regla del 72 como comprobación rápida: 72 dividido entre el tipo da los años aproximados para duplicar el capital.

Por último, recuerda la fiscalidad. En España los rendimientos del ahorro tributan en la base del ahorro cuando se materializan, con tipos que arrancan en el 19 %, mientras que los fondos de inversión permiten traspasos sin tributación hasta el reembolso. La calculadora trabaja en términos brutos y no aplica ninguna retención.

Para profundizar con más escenarios, lee nuestra guía: El interés compuesto y el efecto bola de nieve.

Aviso

La simulación supone un tipo constante durante todo el plazo, algo que ningún producto de inversión garantiza. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y el valor de las inversiones puede bajar. Los importes son brutos y no incluyen impuestos, comisiones ni reembolsos. Esta herramienta es divulgativa y no constituye asesoramiento financiero.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre interés simple e interés compuesto?
El interés simple se calcula siempre sobre el capital inicial: 10.000 € al 6 % generan 600 € cada año, sin variación. El interés compuesto se suma al capital y pasa a generar intereses a su vez, así que el segundo año produce 636 € y el tercero 674 €. A treinta años, 10.000 € se convierten en 28.000 € con interés simple y en 57.435 € con capitalización anual.
¿La frecuencia de capitalización cambia mucho el resultado?
Cambia, pero menos de lo que suele pensarse. Un tipo nominal del 6 % capitalizado una vez al año rinde exactamente el 6 %; capitalizado mensualmente equivale a una TAE del 6,17 %; capitalizado a diario, del 6,18 %. Como la diferencia es pequeña, lo importante es comparar siempre productos por TAE, que ya incorpora la frecuencia de liquidación.
¿Qué rentabilidad debo introducir en la simulación?
La que corresponda al producto. Una cuenta remunerada o un depósito siguen los tipos del BCE y varían cada año. Una cartera diversificada de renta variable ha rendido históricamente en torno al 7 % anual nominal a largo plazo, con caídas importantes por el camino. Resta siempre las comisiones totales del producto y simula también un escenario prudente al 3 % o 4 %.
¿La calculadora tiene en cuenta impuestos e inflación?
No. Los importes son brutos. En España los rendimientos del ahorro tributan en la base del ahorro a partir del 19 % cuando se materializan, aunque los fondos de inversión permiten traspasos sin tributar hasta el reembolso. La inflación es un efecto aparte: un 6 % nominal con un 3 % de inflación equivale a cerca de un 3 % real. Para razonar en términos reales, introduce el tipo ya descontada la inflación.
¿Es mejor aportar de golpe o poco a poco?
Matemáticamente, invertir el capital de una sola vez suele ganar, porque el dinero está expuesto a la rentabilidad durante más tiempo. En la práctica, la mayoría no dispone de una cantidad grande y aporta desde la nómina. Las aportaciones periódicas automáticas tienen una ventaja de comportamiento: mantienen la disciplina en las caídas, que es justo cuando se compran más participaciones con el mismo dinero.